El fríamente calculado asesinato a adolescente por contagiar enfermedad de transmisión sexual

La fiscalía de Oklahoma acusó a dos personas por la muerte en Año Nuevo de una joven de 17 años. Las autoridades dijeron que se podría tratar de un caso de “venganza” por una enfermedad de transmisión sexual.

Andrew Hall, de 30 años, y Cheyenne Blalock, de 17, están acusados de asesinato de primer grado por presuntamente matar a tiros a Kirstan Patterson, de 17 años; según los documentos de la corte.

Horas después de que la familia de Patterson anunció su desaparición el día de Año Nuevo, los agentes encontraron su cuerpo con una herida de bala en la cabeza cerca del muelle Spring Creek, en el río Neosho, ubicado en el condado de Mayes.

Ese mismo día, un poco más tarde, el sheriff del condado de The Mayes arrestó a Hall y a Blalock y les impuso una fianza de un millón de dólares. Su próxima cita ante un tribunal está establecida para el 9 de enero.

“Blalock dijo que Andrew Hall, su novio, había hablado de matar a Kirstan por el contagio de una enfermedad de transmisión sexual que quería “vengar””, escribió un detective de la oficina del sheriff de The Mayes en una declaración jurada.

¿Cómo ocurrieron los hechos?

El día de Año Nuevo Blalock se escondería bajo una manta en la parte trasera del vehículo de Hall. Después recogieron a Patterson y la llevaron a un área de esparcimiento de Spring Creek.

Hall dijo a los detectives que Blalock llevaba cuchillos mientras estaba escondida en el auto pero él asegura que pensaba que la intención de su novia “era solo asaltar físicamente a Patterson”. En la misma declaración jurada, el hombre dijo que hizo todo lo que Blalock le pedía por miedo a que la joven lo hiriera.

Ambos sospechosos acusaron al otro de haber agarrado un rifle y dispararle a Patterson en la cabeza. Según la versión de Blalock, ella solo escuchó dos disparos antes de tocar el cuerpo de la otra joven y confirmar que estaba muerta.

Por último, según declaró Blalock, “Hall echó lejía sobre el cuerpo de Patterson en un esfuerzo por destruir pruebas y tiró el cuerpo al agua“. En lo que sí coincidieron los acusados fue en decir que Hall había escondido el rifle bajo su cama en su residencia habitual.

Vía | La Opinión